UN GOBIERNO QUE ACTÚA COMO TESTIGO DE CARGO…CONTRA LOS TRIBUNALES (Cartelera Turia, 14.10.2016)

Los magistrados del Tribunal que juzgan el caso Gürtel (A.Hurtado, J.de Diego y J.R.de Prada), han aceptado las tesis de la fiscal anticorrupción, C.Sabadell y han rechazado todos los incidentes de nulidad planteados por J.Santos, exfical de la Audiencia Nacional que ejerce ahora de abogado defensor del PP. La fiscal rebatió todos los motivos de nulidad alegados, negó la imprecisión y falta de concreción de las acusaciones contra el partido, bien y abundantemente definidas en el sumario, y avaló  las grabaciones o registros, expurgados después del caso Garzón.

Fracasa así el descarado intento del PP de torpedear la acción de la justicia en el caso Gürtel, con recursos procesales que ponen de manifiesto su nula voluntad de colaboración con la justicia, tantas veces proclamada y según comprobamos, falaz. Asimismo, la fiscal dejó claro los términos de la acusación (que es lo que debe decidir el Tribunal): es la dirección nacional del PP, y no dos agrupaciones locales, la que debe pagar “los más de 245.000 euros” con los que se vio beneficiado el PP por “los cohechos y malversaciones” cometidos por la trama. La fiscal afirma contundentemente que es el PP, como tal, el beneficiario del cohecho y la corrupción, pues se ahorró ese dinero en campañas electorales porque lo abonó la trama criminal dirigida por Correa (ahora “arrepentido”, según parece).

La respuesta del PP, por boca de la Sra. De Cospedal, una jurista no especialmente dotada para la oratoria y la comunicación, ha sido denunciar la “ausencia de garantías” en el proceso. Algo inaceptable y muy preocupante. Ante todo, por falso. Además, porque esa descalificación, agravada por la calidad de quien la ha hecho, constituye un atentado de grueso calibre a la independencia del poder judicial. Añadamos que, de esta forma, se comprueba que la tan proclamada “colaboración con la justicia” por parte del PP y de su Gobierno, a la hora de la verdad, ha consistido en tratar de anular pruebas mediante tretas procesales propias de rábulas. Todo ello cuando el Gobierno Rajoy acaba de recibir un varapalo del Consejo de Europa sobre el déficit de la independencia judicial en nuestro país, un déficit al que las reformas emprendidas por Rajoy no son ajenas.

Más sal en la herida: visto lo visto en este test, ¿tenemos algún motivo para creer que, de ser investido, ese mismo partido, con el mismo Rajoy al frente, emprenderá el camino de la regeneración democrática? Muchos milagros tendrían que hacer las vírgenes condecoradas e invocadas por los miembros de ese Gobierno para que sucediera así. Y mientras tanto, el PSOE debatiéndose sobre la postura que exige su identidad como partido centenario…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


¡IMPORTANTE! Responde a la pregunta: ¿Cuál es el valor de 13 7 ?