LA LIBERTAD DE LOS DEFENSORES DE LA FIESTA NACIONAL

Ya sé que los lectores de la Turia están posiblemente hartos de los manifiestos y manifestaciones en torno a lo que antes se llamaba “fiesta nacional”, las corridas de toros, y que ahora implica todo tipo de festejos taurinos. De hecho, en este país valenciano y en Cataluña son muchos más las celebraciones de bou embolat, bous al carrer, bous a la mar, étc, que las tradicionales corridas. En todo caso, pido disculpas por emborronar esta columna con otro alegato.

En mi descargo, comenzaré por una reivindicación linguïstica. A ver, en buena lógica, los taurinos son los que defienden a los toros. Y por muy retorcidos argumentos que ofrezcan toreros, apoderados, ganaderos y entusiastas de la fiesta en general, nadie ama más a los toros que quienes defienden su vida, sin maltrato ni tortura, ni muerte inflingida públicamente. Así que los taurinos somos nosotros. Y no me vengan con la vida regalada en las verdes dehesas y el final noble y épico en la plaza. El toro siente y padece. Estresarle, pincharle, matarle, no entra en el catálogo de acciones de quien quiera defenderlo.

Arte y economía, sí. Respetables argumentos, a no ser porque arte y economía también están presentes a propósito de la guerra, de acciones criminales de todo tipo que llenan los libros de historia. Que la literatura, la música, la pintura, la fotografía y el cine nos ofrezcan maravillosas creaciones culturales, no justifica ninguno de esos crímenes y nadie en su sano juicio defiende que se produzcan con el argumento de que se continúe alimentando la sensibilidad estética y la creación artística. Ya sé que muchas familias viven de la industria del armamento y no digamos de los títulos nobiliarios y reales, además de fortunas como las de Nobel o Rotschild que se han creado a base de multiplicar la industria de matar. Eso sigue sin justificarla como aceptable.

Razones electorales, las hay. Los Ayuntamientos y los partidos políticos temen la suspensión de estas fiestas tan tradicionales y que tanto contribuyen a que los sufridos contribuyentes se solacen y olviden lo que tales consistorios no hacen en materia de servicios sociales y prestaciones necesarias para lso vecinos. Sí, claro. Esto del panem et circenses está inventado hace un rato. Tampoco lo justifica, más allá del electoralismo de miope alcance. Por esa vía, seguiríamos con esclavos y lapidaciones, por ejemplo.

Por fin, la libertad. Ay estos fervientes defensores de las libertades!! Lástima que buena parte de ellos no pongan tanto entusiasmo en defender las libertades públicas, sobre todo si son de otros, verdad? Pero admitamos que la mayoría de quienes desfilan en nombre de la libertad y claman por ella mientras se estremecen estéticamente con el goce de una buena puya, unas banderillas exquisitamente impuestas y no digamos una fina estocada, estén dispuestos a emular a Espartaco si llegara el caso. Que gente admirable por su música, su poesía, su pluma, diga, como lo ha proclamado Savater, que esto es cuestión de libertad, llama la atención. Parecen ignorar la obviedad de que la libertad acaba donde aparece el daño, la crueldad, la violencia, por artístico que sea el trabajo de quien lo ejecuta. Por eso, la libertad necesita de la norma que la regule y limite. Para poner freno, por ejemplo, a quien en uso de su libertad, quiera escupirme por la calle, pegarme una buena paliza, o hacerme la zancadilla, a ver si caigo más artísticamente que el siguiente y le ofrezco así una buena foto para colgar. No, la crueldad con los animales, por artística que sea, no es otra cosa, como explicó Nasón, que una escuela de la violencia contra los seres humanos. No merece la pena invertir recursos públicos en promoverla. Ni aunque sea a medias, como ha amagado con tibieza el buen y admirado alcalde Ribó, que si quandoque dormitat Homerus, también podrá equivocarse alguna vez, digo yo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


¡IMPORTANTE! Responde a la pregunta: ¿Cuál es el valor de 13 11 ?